Propósito
Un espacio donde el sistema nervioso recibe por fin permiso para soltar lo que ha ido acumulando.
Sobre mí
«El cuerpo recuerda lo que la mente olvida. Desde ahí empieza el camino.»
Quién soy
Hola, soy Dámaris. Soy terapeuta holística, coach y facilitadora de procesos corporales y regulación emocional. Mi vida siempre ha estado orientada al servicio y al cuidado integral del ser humano en sus distintas etapas: física, mental y espiritual.
Como amante de la salud y el bienestar, concibo el cuerpo como el verdadero panel de control de todo lo que nos sucede internamente.
«No soy una flor de jardín para ser decorativa; soy la raíz salvaje que rompe el asfalto.»
Dámaris
Para quién es
Acompaño a personas, especialmente a líderes y profesionales en posiciones de alta responsabilidad, que sienten que han llegado a un punto donde no pueden más.
Personas que necesitan un lugar seguro donde bajar la guardia sin perder su fuerza, liberar la tensión acumulada tras años de sostener demasiado y aprender a traducir emociones intensas en claridad para tomar decisiones y poner límites saludables.
Cómo trabajo
En mi gabinete creo un espacio sagrado donde el tiempo se detiene, no hay metas que cumplir ni exigencias que sostener. El único camino posible es hacia tu interior.
Para guiarte en esta reconexión combino herramientas como la sexualidad holística, el masaje tántrico profundo y la Comunicación No Violenta (CNV). Esta última me permite ofrecer un encuadre terapéutico de escucha activa, libre de juicios y enfocado en la empatía y el respeto absoluto a tus tiempos y límites.
Mi trayectoria
Aprendí a escuchar el cuerpo desde dentro. El cuerpo de la terapeuta también es parte del método.
Reconectar con mi propio cuerpo. De ahí nace mi forma de trabajar: primero escuchar, después tocar.
No para acumular títulos: el cuerpo tiene más capas de las que cubre cualquier curso. Mis referentes son Mario Alonso Puig y Pablo d'Ors.
Mi espacio en Málaga y, cada dos meses, agenda en Barcelona y Madrid.
Lo que me mueve
Un espacio donde el sistema nervioso recibe por fin permiso para soltar lo que ha ido acumulando.
Ser el lugar al que vuelves con regularidad, para cuidar el cuerpo antes de que tenga que hablar más fuerte.
Antes de tocar, escuchar. Que sepas exactamente a qué vienes y qué no va a ocurrir, en un espacio seguro y con límites claros.
«Cuando el cuerpo tiene un espacio seguro, la mente descansa sola.»
El espacio
No es un spa. Es un espacio donde el cuerpo puede bajar el ritmo sin tener que justificarlo.


En mis palabras
Hay una diferencia entre estar cansado y llevar meses sin escucharte. Tu cuerpo lo sabe y te lo dice en los hombros que nunca bajan.
El cuerpo dice lo que la mente calla. Una presión, un nudo, esa sensación de no soltar del todo.
Con el pecho abierto recibo lo que llega, suelto lo que pesa y abrazo la incertidumbre del camino.
Reservar
Si sientes que es el momento de parar, respirar y reconectar con tu ser más profundo, este espacio está abierto para ti.
Siempre con cita previa · Málaga